En una Comunidad de Propietarios hay dos gastos importantes que se pueden reducir notablemente si se sabe cómo actuar, dónde actuar y qué revisar: la energía eléctrica y la calefacción. La energía eléctrica se consume en ascensores, alumbrado, etc. de forma constante durante todo el año, mientras que la calefacción se centra en los meses de inviernos y es un gasto más fuerte en regiones frías.